¡Qué me pongo!

Lo he descubierto esta mañana tras tirarme media hora (o un poco más quizás) delante de mi armario. Me he despertado con mucho, muchísimo frío. Como era temprano, estaba el cielo muy oscuro y además, como estos días ha estado lloviendo, pensaba que haría un día de invierno horrible. Pero mi crisis ha llegado cuando me he puesto un jersey un poquillo de invierno (tampoco mucho) y ha empezado a salirme urticaria por el cuerpo del calor que tenía. Vale, pues nada, no hará tanto frío, me pongo algo más finito... Después, me pongo un pantalón y otro y otro y otro... y todos me vienen grandes. Está muy bien eso de adelgazar porque con unos kilitos de menos una se ve más guapa pero claro, la ropa no te viene o sí pero pareces un saco de patatas. Bueno, hay uno que no está mal... zapatos. ¿Tendré frío con sandalias? Ya estamos en septiembre y... ¿tendré calor con zapatillas? La moqueta de la oficina hace que los pies me hiervan... ¿Y las bailarinas? Pues no me pegan mucho con estos pantalones y la camiseta... me cambio la camiseta. Uy no, esta es muy corta y esta tampoco porque está viejecilla y los borillones saltan a la vista... con esta se me transparentan hasta los huesos y con esta parece que me vaya al Apolo de fiesta...Y a todo esto llego tarde al trabajo pero Norma, no puedes ir en ropa interior... Buffff bufff y rebufff... hacía mucho tiempo que no tenía una de estas crisis de armario y toda la culpa la tiene el entretiempo ¿Quién se habrá inventado este concepto? Ahora vas por la calle y ves de todo: gente con abrigos y sandalias, otros con pantalones cortos y jersey de lana; pashmina y tirantes... parece que vayamos todos disfrazados y no me extraña. Por las mañanas hace un frío del carajo y por las noches también. Durante el día se está bien tirando a calorcillo si te pones un poco al sol o si vas un poco abrigado... en la oficina aún está el aire acondicionado y en el metro creo que han empezado a poner la calefacción... ¿Cómo no quieren que tenga estas crisis? Y por no hablar del bolso: yo suelo ser de las de bolso grande ande o no ande. Aunque reconozco que normalmente andan solos de la cantidad de cosas que meto: libreta, iPod, móvil, cleenex, neceser, monedero, llaves, gafas de sol, funda con mis gafas de ver, lentillas, tupper, manzana para merendar, minibocadillo para almorzar (que la economía no está para gastos)... y porque ya he desistido y no me llevo el libro (que normalmente son tamaño enciclopedia) que si no... entonces claro, a lo que íbamos. Éste bolso no que es muy pequeño (pero me pega con el calzado); este tampoco porque no que no me pega con lo que llevo pero pero es grande y puedo llevarlo todo... Cuando era pequeña siempre quise que en mi cole nos pusieran uniforme (ahora se que mucha gente me odiará) porque así no tenía que pensar qué ponerme por las mañanas. Ahora recuerdo que esta crisis de armario la llevo teniendo desde pequeña... al menos, no tenía que pensar en el bolso: en mochila cabía todo. Hasta los bocatas podridos que no me había ido comiendo a lo largo de la semana.

Comments (3)

On 4:52 p. m. , Bego dijo...

Para mi es algo inevitable, pero por eso intento hacerlo por la noche, creo que me apaño mejor. Luego, cuando por la mañana me visto, no me gusta y vuelta a empezar. Es lo que tiene ser pobre... un armario de pobre...

 
On 9:53 a. m. , jax dijo...

jejeje... ke grande...

lo mejor es no tener ropa de temporada... yo llevo la misma ropa en verano y en invierno...

vamos a poner un ejemplo clásico made in jax: vaqueros y camiseta "mal te veo"... si es verano irán tal cual, quizás con los vaqueros de agujeros... entretiempo con unos vaqueros normales... si hace frío a este conjunto le añadimos la chupa... si hace mucho frío le añadimos jersey y palestina... y solucionado...

por cierto, de que era el bocata???

 
On 11:38 a. m. , Norma dijo...

mmmmm de queso y mortadela... con el pan de ayer eso sí... que si además tengo que bajar a comprar el pan no llego al curro ni a las 12!!