Hay palabras bellas,
palabras dulces
palabras vacías
palabras oscuras
Hay palbras difíciles
de entender, de pronunciar
pero tan necesarias...
Nos olvidamos a veces de decirlas sin darnos cuenta de lo bien que suenan para los oídos que las escuchan; lo bien que sientan a los corazones a los que van dirigidas.Te quiero, adiós, gracias, lo siento... Palabras tan cortas pero tan grandes si son sinceras...
Y yo quiero decir: GRACIAS. Un enorme, sincero e infinito, Gracias.

Gracias a Vosotr@s, por acogerme cuando llegué; por confiar en los desconocidos y abrirles las puertas de sus casas, de sus corazones. Gracias por las confesiones, por los empujones, por las manos tendidas y los hombros para llorar. Gracias por las canciones, por las fiestas; por hacerme sentir una más e intentar hacerme sentir mejor. Gracias por los viajes, por los largos y los cortos, por estar ahí después de mis ausencias y por seguir estando. Gracias por intentar entender, por no escoger, por poder alegraros por mí aunque sea contradictorio a otros sentimientos.

Gracias por haberme cuidado, por conocerme mejor que nadie y desde hace más tiempo. Por decirme lo bueno y lo malo, por estar en desacuerdo conmigo y aún así, apoyarme sin condiciones. Gracias por ofrecerme tu mano, tu casa, tus oídos, tu poesía, tus consejos, tu protección. Gracias por decirme que mi vida es mía y que nadie, la debe vivir por mí. Gracias por seguir siendo un ejemplo...

Gracias por ver en mí lo que hacía tiempo nadie veía, por ser el primero en creer en mí cuando nadie lo había hecho. Por quererme, por cuidarme. Gracias por intentarlo, por ser mi amigo, mi compañero. Gracias por entenderlo aún sin compartirlo y gracias por haber querido y querer, lo mejor para mí.

Gracias por haberme dejado ser tu hombro para llorar y llamarme a cualquier hora y en cualquier momento... gracias por querer siempre hacer planes conmigo y ser casi igual a mi a pesar de las mil millones de diferencias. Gracias porque, sin saberlo, te fuí queriendo poquito a poco y se que nunca dejaré de hacerlo. Gracias por se la primera en escuchar y ser amiga. Gracias por no compartirlo pero comprender. Gracias por venir donde nadie ha venido, gracias por recorrer la distancia que hiciera falta, para darme la mano.

Gracias por estar tan cerca a pesar de los (cada vez más) kilómetros que nos separan. Gracias por todo, porque no tengo palabras para expresarlo.

Gracias por ser mi compañera. Por estar ahí cuando lo necesité a pesar de todo. Gracias por decir por mí, lo que yo no me atrevía. Gracias por permitirme compartir tu jefa... gracias por volver a estar ahí. Te echo de menos...

Gracias por escuchar, por tus consejos (que aunque gurugurescos, son muy útiles). Gracias por la salsa, por la discreción, por ayudarme, por los masajes, por tus abrazos, por el reiki, por dejarme llorar. Gracias por esa gran frase "la vida es lista y algo te esttá enseñando"

Gracias a esa jefa que nunca lo fue pero se comportó como tal. Gracias por esas cervezas en el Out Side, por las confesiones, por ayudarme, por las risas, por las lágrimas, por todo lo que nos queda por contarnos.

Gracias por decirme las cosas tal y como son, por ser igual de pequeña que yo pero a la vez tan grande. Gracias por estar ahí después de tanto tiempo y de la distancia (que cada vez será menor).

Y gracias a ti, porque siempre viste que las alas heridas se podían curar. Gracias por el cuento de un hada que quería volar, gracias por la música, por la poesía, por leernos a las tres de la mañana con una copa de vino; por el romanticismo, por la complicidad, por las miradas que lo dicen todo por mucho que intenten esconder. Gracias por esa Barcelona bajo mis pies y ese Madrid ante mí. Gracias por creer que el futuro que quiero para mí es posible y que no estoy loca; y si lo estoy, gracias por estar tan loco como yo...

GRACIAS, PORQUE TODOS Y CADA UNO DE VOSOTROS HABÉIS CONSEGUIDO QUE PUEDA VER LA LUZ DESPUÉS DEL TÚNEL.

Comments (2)

On 11:33 p. m. , Bego dijo...

Una recibe lo que cosecha... es bueno dar las gracias pero que sepas que lo que tienes es porque te lo mereces. Una confesión: me he permitido el lujazo de sentirme aludida, jeje, así da gusto...gracias a ti, bonica

 
On 9:56 a. m. , Norma dijo...

Qué tonta, no te llegas a sentir aludida y te mato... queda muy claro me parece a quién quiero darlas y quién no se sienta aludido, será que no las merecía...
Besitos preciosa!!