¿Qué pasa con los domingos por la tarde que nos ponen tan tristes? Sobre todo estos domingos de invierno, de este largo y frío invierno... entre que se hace de noche a las seis y la resaca de la noche anterior (y la del viernes) sumada a una lluvia que no te deja hacer nada (un cine como mucho) y que al día siguiente hay que trabajar... te das cuenta que el fin de semana pasa volando y que de todas las millones de cosas que habías planeado hacer no has hecho ni la mitad. Te levantas el sábado a las tantas, a la hora de la comida para enganchar la cama con el sofá. Y siesta... y te levantas de mal humor. Has perdido toda la mañana y prácticamente toda la tarde y como ya es de noche a las 7 y hace frío, te da pereza salir... como mucho una cervecita con un par de amigos, pero claro, de tanto dormir (o de la resaca) tienes dolor de cabeza. Planeas la noche del sábado. En realidad te apetece cero hacer nada pero claro, no te quedarás la noche de un sábado en casa viendo la tele no? Y te das cuenta que con los años, este factor te importa cada vez menos y que si te quedas en casa un sábado por la noche, calentita con una manta y una bolsa entera de golosinas, una peli y un sofá, pues que no pasará nada. Pero va, te animas... cenita y una copa solo que si mañana hace buen día quiero ir a nosedonde a hacer noseque. Ja! Eso es lo que tu te crees... después de la cena (con vinito) viene la copa y después otra y otra... y llegas a casa a las mil sin cumplir lo que habías dicho que harías y sabiendo que vas a perder toda la mañana durmiendo... y así es. Te levantas justo para comer y otra vez al sofá. Siesta hasta las tantas y estás tan vegetal, que no puedes moverte del sofá. Cenas cualquier cosa (con mil calorías, claro) y estás cansada. Me voy a la cama y... ¿crees que podrás dormir? Lo tienes claro bonita... nada en la tele, no te apetece leer, la radio es futbol y que haces? Con los ojos como platos, miras al techo pensando que el fin de semana que viene te lo vas a tomar de otra manera y que intentarás hacer cosas de día...

Os tengo que reconocer que esto no me suele pasar cada finde, es una exageración, pero es lo que le suele pasar a mucha gente. Pero a mi me pone un poco triste... nos pasamos la semana en una oficina delante de un ordenador, sin ver más calle que la de tu casa a la oficina y de la oficina a tu casa y como al salir es tan tarde, no puedes quedar con nadie ni hacer nada porque está todo cerrado. Llega el fin de semana y tienes la esperanza de pasear, ver cosas nuevas, cines, exposiciones, algún mercadillo, aperitivo en una terracita (si no lloviera)... pero no siempre lo haces. Y entonces ocurre lo que me está pasando hoy: se ha terminado el fin de semana, y todo sigue como siempre. Nada nuevo bajo el Sol.

Comments (1)

On 12:04 p. m. , Inalambric dijo...

Norma, has descrito algo que le pasa a todo el mundo, y has acertado de pleno. Creo q todo son etapas, y antes solo pensaba en salir y salir, ahora no pienso así. Dijeramos que soy más selecto y solo salgo si realmente el plan es bueno. (aunque a veces la improvisación es lo q mejor sale).
Pero soy de los que si me quedo en casa un sabado, no pasa nada. Disfruto de una peli, y a la mañana siguiente voy a pasear con el solete. Y si llueve... pues mala suerte. Pero no hay nada de malo en quedarse un domingo por la tarde en casa. Siempre puedes hacer que los amigos te vengan a ver.