Una vez tuve un sueño. El problema de los sueños es quedarte en ellos y ver que pasan los años y no se han cumplido. Pero este sueño era distinto. Una vez tuve un sueño. Soñar es necesario para poder seguir viviendo, para poder sentirte vivo. Con sueños, la esperanza se mantiene viva. Pero mi sueño no era especial. Los sueños nos dan alas y son el trampolín para llegar dónde queramos. Los sueños nos hacen más libres. Nadie puede intervenir en ellos. Nada los estropea. Era un sueño sin forma, ni tiempo. Durante un sueño, podemos llegar a estar muertos y despertar de la muerte sin despertar del sueño. Podemos morir sin dejar de vivir. Mi sueño no era un futuro. No era un pasado. Lo bonito de los sueños, es no saber que estás soñando. Y creer que lo que está pasando es cierto. Una vez tuve un sueño. No era un sueño largo, ni corto. Lo importante de los sueños es no ponerles límites. Y aunque quisiéramos no podríamos ponérselos. Porque lo sueños no podemos controlarlos. Llegan a nosotros, dormidos o despiertos. No era sueño bonito ni feo. No podemos controlar lo que soñamos ni decidir cuando se acaban, de la misma manera que no podemos decidir empezar a soñar. Era un sueño que nunca ha empezado y nunca acabará. Mi sueño es no dejar de soñar. Mi sueño cambia, nunca es el mismo pero siempre está ahí. Siempre me acompaña. Y espero que nunca se cumpla, para poder seguir soñando.

Comments (4)

On 9:34 p. m. , marta dijo...

me encanta soñar, sobre todo despierta, sigue soñando pequeña y haciendonos soñar a los demas!un beso enorme......poco más de una semana para verte

 
On 9:58 p. m. , Norma dijo...

Y lo bonito que es compartir sueños... no me creo que vayas a estar para mi cumple!!
Muak!!

 
On 6:45 p. m. , Anónimo dijo...

Seguir soñando da mucho sentido a mi vida...y tengo 23 años más que tú!!!

Me parece un deseo con mucho sentido, de verdad.



Richard W.

 
On 8:34 p. m. , Norma dijo...

jeje.. para todos debería serlo. Ojalá cuando tenga 23 años más, pueda decir lo mismo!!