Alicia estaba sentada frente al televisor viéndolo sin mirarlo, pensando en millones de cosas a la vez sin llegar a hacer nunca nada. Y sabía que ese era su gran problema. Siempre andaba pensando en cosas, dándole vueltas a un montón de ideas, de proyectos, de sueños, de historias... pero nunca hacía nada para que ocurrieran de verdad. Se había malacostumbrado a limitarse y conformarse a pensar. Y ahí se quedaba todo. Porque todos esos pensamientos se perdían en un laberinto de dudas, miedos e indecisión que nunca le llevaba a ningún sitio. Inmóvil, quieta y sometida a una pasividad física totalmente irreconocible en ella, ahí estaba, metida en mil planes que jamás haría realidad. Cerró los ojos y entró de repente en un profundo y pesado sueño.


El Teléfono es un intento de recuperar la faceta de escritora que nunca seré. Pero como dicen que la vida es una carrera de intentos, que por eso no sea. Cada semana tendréis una pequeña píldora de esta histora que espero os guste. Se aceptan sugerencias y apuestas para el final de El Teléfono porque aunque está pensando, el final no está escrito...

Comments (3)

On 8:48 p. m. , Marta dijo...

Me encanta leer este post. me encanta que lo hayas escrito y me encanta todas las reflexiones que deben haber detrás y que te habrán llevado a escribirlo.

Por eso dejaré que el teléfono me anime a perseguir eso mismo que tú describes. No dudes que lo iré siguiendo....

un besote

 
On 9:34 a. m. , Bego dijo...

Yo también sigo persiguiendo sueños. A veces desde el sofá pero otras desde las teclas de este portátil... ánimo, preciosa, sigue escribiendo

te quiero

 
On 5:34 p. m. , p8ladas dijo...

Hmmm, esta historietilla me ha recordado a algo que escribí hace mucho tiempo sobre mis sueños impAsibles
http://www.fotolog.com/p8ladas/51821504

Eso sí, en tu mano está hacerlos posibles.
Besicos