Una canción de Sabina. Zapatillas de Ballet. Música que me haga bailar. Chocolate con leche extrafino. Tulipanes amarillos. Algo que escribir. Un sueño. Más allá del arco iris y a través del camino de baldosas amarillas. One day I'll flay away...
Donde habita el olvido.
Intentas controlarlo pero es más rápido que tu y mucho más listo. Él siempre va unos pasos por delante de ti y cuando crees que le has alcanzado, aprieta el paso y ya vuelve a ir más rápido de lo que tu nunca podrás ir jamás. Es una carrera perdida antes de habera comenzado.
El tiempo es algo inmaterial, incalculable, intocable y supongo, subjetivo a las culturas. Podemos pensar que por tener un reloj o un calendario con fechas señaladas, somos dueños del tiempo. Pero no. El tiempo es dueño de nosotros mismos o al menos, en muchas ocasiones de la vida lo es así.
Nos somote a su voluntad y nos hace subirnos a un tren que va muy deprisa y en ocasiones, nos impide disfrutar de ese paisaje precioso por el que atravesamos. Y como cada uno se sube a un tren, muchas veces el tuyo más rápido que los demás y les pierdes de vista. O al menos, no alcanzas a verles por mucho que lo intentes.
Sin embargo, creo que no podemos dejarnos llevar por esa borágine y de vez en cuando debemos plantarle cara a ese demonio feroz e implacable porque... ¿de qué vale ir tan rápido si vas tu sólo en ese tren? ¿De qué nos sirve pasar por muchos lugares si no podemos detenernos en ellos? Pero sobre todo ¿de qué sirve correr cuando no vas a ningún sitio y nadie te espera allí?
Siento si mi tren va tan deprisa. Prometo plantarle cara al tiempo.
Manifiesto “En defensa de los derechos fundamentales en internet”
Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que…
1.- Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.
2.- La suspensión de derechos fundamentales es y debe seguir siendo competencia exclusiva del poder judicial. Ni un cierre sin sentencia. Este anteproyecto, en contra de lo establecido en el artículo 20.5 de la Constitución, pone en manos de un órgano no judicial – un organismo dependiente del ministerio de Cultura -, la potestad de impedir a los ciudadanos españoles el acceso a cualquier página web.
3.- La nueva legislación creará inseguridad jurídica en todo el sector tecnológico español, perjudicando uno de los pocos campos de desarrollo y futuro de nuestra economía, entorpeciendo la creación de empresas, introduciendo trabas a la libre competencia y ralentizando su proyección internacional.
4.- La nueva legislación propuesta amenaza a los nuevos creadores y entorpece la creación cultural. Con Internet y los sucesivos avances tecnológicos se ha democratizado extraordinariamente la creación y emisión de contenidos de todo tipo, que ya no provienen prevalentemente de las industrias culturales tradicionales, sino de multitud de fuentes diferentes.
5.- Los autores, como todos los trabajadores, tienen derecho a vivir de su trabajo con nuevas ideas creativas, modelos de negocio y actividades asociadas a sus creaciones. Intentar sostener con cambios legislativos a una industria obsoleta que no sabe adaptarse a este nuevo entorno no es ni justo ni realista. Si su modelo de negocio se basaba en el control de las copias de las obras y en Internet no es posible sin vulnerar derechos fundamentales, deberían buscar otro modelo.
6.- Consideramos que las industrias culturales necesitan para sobrevivir alternativas modernas, eficaces, creíbles y asequibles y que se adecuen a los nuevos usos sociales, en lugar de limitaciones tan desproporcionadas como ineficaces para el fin que dicen perseguir.
7.- Internet debe funcionar de forma libre y sin interferencias políticas auspiciadas por sectores que pretenden perpetuar obsoletos modelos de negocio e imposibilitar que el saber humano siga siendo libre.
8.- Exigimos que el Gobierno garantice por ley la neutralidad de la Red en España, ante cualquier presión que pueda producirse, como marco para el desarrollo de una economía sostenible y realista de cara al futuro.
9.- Proponemos una verdadera reforma del derecho de propiedad intelectual orientada a su fin: devolver a la sociedad el conocimiento, promover el dominio público y limitar los abusos de las entidades gestoras.
10.- En democracia las leyes y sus modificaciones deben aprobarse tras el oportuno debate público y habiendo consultado previamente a todas las partes implicadas. No es de recibo que se realicen cambios legislativos que afectan a derechos fundamentales en una ley no orgánica y que versa sobre otra materia.
Este manifiesto, elaborado de forma conjunta por varios autores, es de todos y de ninguno. Si quieres sumarte a él, difúndelo por Internet.
No tenía muy claro cuanto tiempo había pasado pero estaba todo muy oscuro. La noche había caído y su cabeza era un muro en el que golpeaban millones de martillos. El silencio y el frío lo inundaban todo y la televisión que ella recordaba haber dejado encendida, ahora estaba apagada. No le dio importancia. Le dolía todo el cuerpo. Llevaba meses pensando en cambiar el sofá pues era bastante incómodo. También había pensando en arreglarlo. Barajó la posibilidad de coger uno de la calle o de gastarse el dinero suficiente en comprase uno muy bueno y que durara. Pero como siempre, todas estas posibilidades se quedaron en eso, porque aún sigue con el mismo sofá viejo e incómodo de siempre.
Mis conocimientos sobre arte y sobre historia del arte son bastante limitados desgraciadamente. Por supuesto estoy hablando del arte plástico (pintura, escultura, arquitectura). En el instituto, fue una de las asignaturas que más disfruté (aunque también una de las más duras) sin embargo y muy a mi pesar, son conocimientos que he ido olvidando con el tiempo por falta de práctica. Por otro lado, el arte moderno nunca ha sido mi fuerte por esa manía que tengo yo de encontrarle un porqué a todo y los motivos últimos de las creaciones. Son reflexiones demasiado complicadas que requieren en ocasiones, un estudio profundo no sólo de la obra si no también de su autor.
Sin embargo, hace unos días calló en mis manos un sencillo y pequeño libro (en tamaño) que en dos días ya me he terminado. Se titula "El Arte" y es la explicación que el escritor, el catalán Juanjo Sáez, le da a us madre sobre el arte, los artistas y los estilos artisticos que ha vivido (y ha sufrido) la humanidad a lo alrgo de la historia. Escrito como si fuera caligrafía e ilustrado con dibujos bastante Naïf de su autor, es la mejor explciación sencilla y más completa sobre el arte.
Del libro me quedo con varias cosas: * Cuando vemos un paisaje bonito no nos preguntamos cuál fue el motivo de su creación o cuál fue el objetivo de "Dios" al crearlo. Simplemente lo disfrutamos... ¿Porqué no hacemos lo mismo con una pintura? * A la mayoría de la gente no le gusta el arte moderno (con todas sus variantes) porque no es bonito y no entiende que el arte pueda ser feo. O simplemente diferente a la realidad. * Vivo en la ciudad que alberga una de las pinacotecas más importantes del mundo. Tengo que aprovecharlo. Se lo recomiendo a todo aquel que necesite repasos y explicaciones sobre arte sencillas y claras, como si fueran para tu madre.
Ya se, esta canción la habré puesto un millón de veces en Donde Habita el Olvido pero me encanta y no puedo evitarlo. Y se la dedico a la persona que comparte su vida conmigo y que siempre piensa en mi cuando está en el rompeolas o allá donde esté...
Alicia estaba sentada frente al televisor viéndolo sin mirarlo, pensando en millones de cosas a la vez sin llegar a hacer nunca nada. Y sabía que ese era su gran problema. Siempre andaba pensando en cosas, dándole vueltas a un montón de ideas, de proyectos, de sueños, de historias... pero nunca hacía nada para que ocurrieran de verdad. Se había malacostumbrado a limitarse y conformarse a pensar. Y ahí se quedaba todo. Porque todos esos pensamientos se perdían en un laberinto de dudas, miedos e indecisión que nunca le llevaba a ningún sitio. Inmóvil, quieta y sometida a una pasividad física totalmente irreconocible en ella, ahí estaba, metida en mil planes que jamás haría realidad. Cerró los ojos y entró de repente en un profundo y pesado sueño.
El Teléfono es un intento de recuperar la faceta de escritora que nunca seré. Pero como dicen que la vida es una carrera de intentos, que por eso no sea. Cada semana tendréis una pequeña píldora de esta histora que espero os guste. Se aceptan sugerencias y apuestas para el final de El Teléfono porque aunque está pensando, el final no está escrito...
... un circo que alegraba siempre el corazón. Lleno de color, un mundo de ilusión, pleno de alegría y emoción...
Eso somos Bego y yo, un circo. Sobre todo cuando nos juntamos. Nos reímos de cosas que sólo nosotras entendemos y sobre todo de aquellas que ninguna de las dos comprende. Nos reimos de nuestras propias gracias y de las gracias de la otra cuando normalmente, a nadie más les hacen gracia. Pero al final, la gente que tenemos alrededor, se contagia de este estado de buen rollo y entusiasmo que desprendemos. Aunque yo creo que en realidad, lo que hacen es reirse de nosotras. Pero solo ocurre cuando estamos juntas. Sabemos que la vida es puta, una mierda, dura e injusta pero mejor verla lleno de color, con alegría y emoción y sobre todo, a bailando al ritmo de cualquier música.
Como ya sabréis, este no es el nombre de un nuevo postre, que por cierto estaría buenísimo... Es el título del primer single del nuevo álbum de Joaquín Sabina, Vinagre y Rosas, del que se viene hablando desde hace mucho pero que yo aún no había comentado. Y de hecho creo que no lo voy a hacer, porque tengo mucho trabajo y lo dejo para otro día. Si publico esta canción es por otro motivo. Cuando digo que llevo toda la vida esperando ir a un concierto de Sabina no es exagerar, pues literalmente desde que tengo uso de razón, deseo ir a uno de sus conciertos. Ahora que vivo en Madrid, pensé que sería un buen lugar y más con un disco nuevo bajo el brazo y con colaboraciones tan buenas como la de Pereza... además, para más inri, el concierto será en el palacio de los deportes cuyo aforo es inmesurable y las entradas no serán demasiado caras... ¡¡Pero cuan ignorante soy!! Ayer por la noche, decidí mirar el precio de las entradas y me doy cuenta que, la más barata (es decir, la de arriba del todo a al derecha y un poco más allá) costaba alrededor de unos 80 eurazos. ¿Pero estamos locos o qué? Qué es esto de 80€ por una entrada donde lo más que verás será una pantalla y con mi altura, dudo que llegue a verla... Indignada, anonadada y tremendamente cabreada estoy pues, es tal mi ilusión por ir a un cocierto de este maestro (pesetero eso sí) que lo pagaré sea como sea...
Esta canción de los 80's la conocí siendo yo pequeña pero no la escuché ni en la radio, ni en una película, ni en la televisión ni en una cinta en el coche de mi padre. La escuché durante un año aproximadamente casi todos los fines de semana. ¿Cómo? Por aquella época yo me dedicaba junto con más niños y niñas a bailar encima de escenarios compitiendo con otros grupos haciendo coreografías en play-back. ¿Cutre? Tal vez pero aunque no os lo creáis estaba todo muy currado: los vestuarios, los maquillajes, las coreos, la interpretación... nos pasábamos las semanas ensayando en el casal después del cole y los deberes... pues por la noche o en los descansos de los ensayos. Nuestros padres estaban encantados. Por un lado, tranquilos porque en lugar de llevarnos a caras clases extraescolares, nos tenían de forma casi gratuita controlados y encerrados haciendo ejercicio y desarrollando nuestras habilidades más artísticas. Por otro, orgullosos y con las babas por los suelos, viéndonos encima de escenarios tanto niñas como niños, haciendo equipo y luchando por el primer premio.
Por desgracia, ese año tuvimos una gran competencia y nuestra sequía de trofeos se debió a esta canción. A la canción y a su guapísimo protagonista (un niño llamado David que nos volvía locas a todas). Además, todo cambió tras este año pero yo creo que a bien. Cada vez los bailes eran más bonitos y más originales. Se "contrataban" a coreógrafos semiprofesionales que tras un viaje por Londres, venía con las ideas más novedosas para nuestro grupo. Y así hasta que algunas niñas dejamos de serlo (o eso nos pensamos) y a los niños les apareció una sombra sobre el labio, que repercutía en la calidad de los maquillajes... Y yo seguí bailando a otros niveles que ahora no vienen a cuento, pero que tal vez algún día, si me siento con fuerzas, os explicaré.
En fín, que aquí os dejo este hit que hace poco volví a escuchar tras más de 10 años.
Desde hace un tiempo que tengo una cuenta en Twitter, un microbloging que muchos ya conoceréis y que te permite contar historias o mejor dicho, pequeñas historias, ya que tiene un límite de 140 caracteres. En twitter la gente no sólo te lee si no que tienes followers (seguidores) y following (a quién tu sigues) y tu éxito e importancia se mide por la distancia que hay entre unos y otros. Por otro lado, al igual que en la blogosfera, hay unos gurús superfamosos y superinfluyentes a los que hay que seguir si o sí si quieres molar y estar enterado de todo lo que ocurre en el 2.0. Por ejemplo y según @plastidecor serían @guiye, @luisrull, @perdro10 o @edans (el más superguay de todos los twiteros del universo al cual yo no sigo por pesao). Un auténtico faranduelo vaya al más estilo creativo publicitario. A otro nivel estamos los piltrafillas como yo que no superamos ni los 100 seguidores pero que tampoco nos importa demasiado, como tampoco nos improta demasiado el número de visitas que tenga nuestro blog ni el google page rank, ya que lo único que queremos es vomitar nuestras entrañas emocionales en un muro digital y no, o al menos por ahora, ganarnos la vida con ello. Lo importante es seguir a quién realmente te interese en función de tus gustos: música, cocina, marketing, cine, etc. Lo importante es buscarlos y al final, se encuentran y si no, es que no es suficientemente importante (pillad el tono irónico). En twitter también puedes etiquetar plabras (#palabra) y a las personas (@nombre) y puedes poner fotos con Twitpic
y acortar Urls con Tinyurl.com
Pues eso, que si alguien de los que anda por Donde Habita el Olvido le apetece tener un twitter que busque @marimosa y ahí estaré yo para servirle. De ahí, ese gracioso pajarraco que véis a la derecha obra de Jax o también conocido como @madeinjax.
Además de ser un importante cuadro de El Bosco, el Jardín de las Delicias representa igual que lo hizo el pintor, el paraío. El edén, ese lugar perfecto donde habitaron un hombre y una mujer en perfecta armonía. El lugar más bello y rico de la tierra. Alejándonos de leyendas y cuentos bíblicos, cada uno tenemos nuestro propio jardín de las delicias. Algunas veces es físico y otras es interior. Algunas veces el edén lo encontramos en otra persona y otras veces es un tiempo que ya pasó. Creo que a lo largo de nuestra vida nuestro paraíso puede cambiar o soñar, dependiendo del momento en el que nos encontremos, con uno distinto cada vez. Pero siempre es ese "lugar" en el que te sientes bien o mejor aún; al que siempre quieres volver y en el que las lágrimas no tienen cabida.
Mi Jardín de las delicias tiene margaritas blancas y tulipanes amarillos. Huele a limón y hierbabuena y siempre se escucha de fondo los acordes de una guitarra.
Abro mi facebook esta tarde y recibo una grata sorpresa. Mi buen amigo Crispín me envía un mensaje y me dice si me apunto al próximo concierto de Quique González, donde presentará su nuevo disco. ¿Cómo? Que Quique estrena disco y yo sin enterarme? Pues sí y claro, rápido y corriendo me dirijo a Al caer el Sol para confirmarlo. Y así es, el 27 de octubre el madrileño lanza su nuevo trabajo titulado "Daiquiri Blues". A pesar de lo mucho que me gusta Quique, su último disco no me convenció pero reconozco que me moría de ganas de escuchar su primera canción que ha estrenado hoy en su web, quiquegonzalez.com, La luna debajo del brazo. Será por la guitarra, será porque no ha hecho cosas raras, será porque me recuerda a Kamikazes... no se porqué, pero me ha gustado... Tendré que contrastar con los expertos a ver qué piensan. Para los interesados estará en Madrid el 19 de diciembre en la Riviera y en Barcelona el 18 en la Razzmatazz 2.
O para que muchos lo entendáis, es ese día en que decides ponerlo todo patas arriba y pasarte el día limpiando, ordenando y finalmente tirar todo aquello que ya no sirve o para lo cual no hay sitio. En lenguaje militar, se llama hacer zafarrancho (mi madre de hecho lo llamaba así) y he leido por ahí que en algunos lugares lo llaman "orden cerrado" pero no he llegado a saber porqué. Yo he llegado a la conclusión que se debería llamar "joervayamaneradepasarundíadefiesta" pero bueno, hay cosas que no se pueden dejar más para mañana. Porque posiblemente ese "mañana" en lugar de armario tenga una gitana vendiendo mis montones de ropa dentro de él, en lugar de cocina tenga un almacén de grasa para hacer gomina y en lugar de salón tenga eso que queda cuando la parte de abajo de tu sofá se ha tragado (litarlmente, mi sofá se traga las cosas) el resto.
Hay muchas maneras de tomarse o de sobreveivir a este día. Por un lado están los que deciden resignarse y pensar que ya que no hay más remedio que hacerlo, pongamos música, tomemos cerveza y fumemos (algo que yo no soporto, fumar mientras se limpia). Hay otros en cambio que al no ser de su agrado tener que hacerlo (como a la mayoría) prefieren ser operativos y hacerlo bien, lo más rápido posible y entretenerse en cosas nimias el menor tiempo posible (eso no quita que se pueda escuchar música a la vez)para acabar pronto y poder hacer cosas más agradables para un día festivo como pasear, tomar el sol o ir al cine. También están los que empiezan muy fuertes y sacan todos los cajones, cajas y cajitas, desmontando todo lo desmontable con el ímpetu que se tiene al principio pero que tras tener todo del revés, el agovio les puede y lo dejan todo tal y como estaba. O peor aún, lo dejan ahí para otro mañana o tal vez con la esperanza que se arregle solo. Por último están aquello sque hacen una fiesta de esto y además de hacerlo bien y rápido, lo hacen con buen humor, con música y cervezas y descansando de vez en cuando con un cigarro para observar lo bien que está quedando todo.
Es una sensación auténtica la que se siente al finalizar todo este ritual para poner en orden el hogar, cuando en la puerta de casa tienes un montón de cajas y bolsas de basura y de cosas que ya no son necesarias. Es un acto que va más allá de la limpieza y el orden de la casa. Es también hacer reflexión de aquello que realmente queremos o no, de lo que ya forma parte del pasado pero ya no te lleva a él, de darnos cuenta de lo mucho que apreciamos objetos que en realidad no utilizamos y del apego emocional que nos ata a tabtas y tantas cosas que en realidad están escondidas en un rinón lleno de polvo pero que trás este día, vuelve ahí porque eres incapaz de deshacerte. Es un día de renovación externa e interna y de limpieza física y emocional. Y, para qué nos vamos a engañar y ser tan trascendentales, nos encanta vernos reflejados en el suelo y ver el wc tan limpio que podríamos comer en él.
Yo lo recozco, soy una persona que no sé comer carne. Normalmente cuando voy a un restaurante cuya carta de pescados no tiene muy buena pinta, suelo decirle al camarero "Vale entrecot, pero por favor, muy hecho" remarcando MUY HECHO con mayúsculas verbales y negrita, subrayado y colores y todo lo necesario para que el camarero lo entienda. Y aunque me intenta disuadir de mi decisión pues la carne muy hecha no está buena al final lo anota en su libreta y da media vuelta. En ese momento es cuando yo empeizo a rezar si lo habrá entendido o si sabrá transmitirlo al cocinero pues en la mayoríad e los casos eso no ocurre. Y evidentemente mis rezos no llegan a buen puerto pues al regreso de mi simpático camarero, en el plato que me deja frente a mi, hay un cacho de carne rojo y sangriento que, evidentemente no podré comerme. Entonces es cuando tengo que llamar al camarero y pedirle por favor que me pasen un poco más ese cacho de carne que aún respira porque si no, no podré comérmelo... y así, cada vez que pido carne en un restaurante. ¿Tanto cuesta entender que la quiero MUY HECHA? Parece que sí. Y lo mismo le ocurrirá a la gente que pide los cafés cortos de café, con sacarina, con leche desnatada, con leche fría (o caliente), la esnsalada sin queso o sin cebolla, coca-cola zero y no light y así un sinfín de casos a los que muchos consumidores estamos sometidos.
Y como ejemplo, un botón. Aquí tenéis uno de los nuevos vídeos de Afcorn, el autor de las promos del Primavera Sound, Electrosonic, etc.
Ya viene siendo habitual en Donde Habita el Olvido, sobre todo desde que vivo en Madrid, que os voy descubriendo mis sitios favoritos de esta ciudad. Sobre todo los sitios favoritos de mi barrio, Malasaña.
Haciendo esquina con la calle San Vicente Ferrer y la calle Dos de Mayo, hay una pequeña pizzería llamada Mastropiero de la que dicen es, seguramente, la mejor de todo Madrid. Ya había pasado delante de ella unas cuantas veces y siempre me había llamado la atención la sensación tan acogedora que desde fuera se podía percibir. Pero el viernes por la noche, cansados y sin ganas de salir, pero con una peli del Ficciones en la mano, decidimos entrar para coger unas pizzas para llevar.
Sólo entrar por su antigua puerta de madera, ya puedes sentir ese olor de las pizzas caseras que te abre el estómago a la primera. Pequeñita y sin mesas, en Mastropiero la clientela se junta en las barras de madera de las paredes, hablando tranquilamente y sin estridencias (eso me encantó), alrededor de una pizza para compartir. La luz es tenue tirando a rojiza, lo que aporta mucha calidez. Pero para cálido, el trato de la dueña que tras la barra, conversa con todos los comensales. Al pedirle las dos pizzas para llevar, la dueña tuvo un exquisito detalle con nosotros, que fue servirnos dos cañas para que la espera fuera mucho más agradable. Y agradable fue también gracias a la conversación que nos dio (es argentina) sobre lo cansados que estamos siempre los jóvenes. Muy interesante la verdad... pero para detalle, el que tuvo cuando pagamos. Junto con las pizzas, nos dio un trozo de pastel de chocolate casero cubierto de dulce de leche... Increíble!! Esto es fidelizar sí señor, de forma elegante y con buen gusto, nunca mejor dicho.
La pizzería Mastropiero lleva veintiséis años (26!!) en el mismo lugar, atendiendo amablemente a gente de todas partes que nos juntamos en Malasaña, el barrio más bonito de Madrid. Para ir: Metro Tribunal o Noviciado o mejor aún, déjate llevar por el encanto de las calles y llega paseando para abrir el apetito.
En este caso, el supermercado o todas aquellas empresas dedicadas a la alimentación (supermercados, catering, hoteles). En los últimos años, todos hemos visto por las calles a la hora más o menos en que se cierran los supermercados, gente que se agolpa en las puertas a la espera de que estas superficies "tiren" aquello que ya no pueden poner a la venta. La mayoría de veces, son alimentos que están en buen estado, a punto de caducar o recientemente caducados (en el peor de los casos) pero que son aptos para ser ingeridos por cualquier persona. Es normal que haya gente, cuyos medios y economía están en el umbral de la pobreza se aprovechen de estos "deshechos" que el primer mundo ya no quiere.
Sin embargo, esta práctica no sólo es propia de gente sin recursos si no que es una iniciativa que viene de Estados Unidos, como forma de protesta y crítica al sistema económico actual en los países desarrollados. Y esta iniciativa recibe el nombre de "freeganism" y Freegan (viene de la palabra inglesa Vegan, vegetariano) es el nombre que reciben las personas que lo practican. Pero no sólo con la alimentación, si no con todo aquello que nos rodea. Se oponen y con sus actos lo reflejan de alguna forma, a esta sociedad basada en el materialismo, el consumismo, las apariencias, el conformismo, la competitividad y la apatía. ¿Quién no ha cogido un mueble de la calle para su casa? Este es otro ejemplo de lo que haría un freegan.
Pensad por un momento... ¿No os parece injusto que haya millones de personas que mueren al día de hambre en el mundo, mientras otras tiran la comida? Y este es sólo un ejemplo... ocupar edificios abandonados y rehabilitarlos (de verdad, limpios y apañados), reducir la jornada laboral para que otra persona pueda trabajar las horas restantes y así reducir el paro, reutilización de objetos, reciclaje, medios de transporte ecológicos... Todo esto con el objetivo de vivir de una forma sostenible y volver a la época en la que el plástico, por ejemplo, casi era un lujo...
En El Invernadero de Lavapiés, un colectivo del conocidísimo barrio madrileño de Lavapiés, se han tomado muy en serio esta iniciativa y van a realizar una cena freegan, para reclamar mayor conciencia social sobre la situación insostenible a la que hemos llegado. Desde la recogida de alimentos hasta su preparación y posterior degustación y disfrute de las recetas.